Tu carta digital, en el móvil
de tus clientes.
La cambias tú desde el móvil: un precio, un plato que se acaba, la tapa del día. Treinta segundos y está en todas las mesas.
¿Te suena?
La carta buena está en una foto de Instagram de hace tres meses.
Cambiar un precio significa reimprimir, plastificar y volver a repartir.
Quien te busca en Google no encuentra la carta: acaba mirando las fotos de las reseñas.
Dependes de una plataforma de terceros, con su marca y sus condiciones, para enseñar lo tuyo.
Un bar no cambia precios cuando debe, sino cuando compensa reimprimir. Cuando cambiar cuesta treinta segundos, la carta dice la verdad, y lo agotado deja de pedirse.
Lo que montamos.
Web propia, a tu nombre
Tu carta en tu dominio, no en el catálogo de otro. Si un día quieres irte, te la llevas: aquí no hay permanencias ni dominios secuestrados.
La editas tú, desde el móvil
Cambiar un precio o quitar un plato agotado cuesta treinta segundos y no depende de nadie. Sin programas raros: pensado para usarse entre mesa y mesa.
QR para las mesas
Listo para imprimir y pegar. El cliente escanea y ve la carta de hoy, no la del trimestre pasado.
Ficha de Google puesta a punto
Va incluida: horarios, fotos, enlace a la carta y a las reseñas. Es lo primero que ve quien te busca, y casi nadie la tiene bien.
Como todo lo de NIEVO: diagnóstico gratis, precio cerrado por escrito antes de empezar por todo lo que pone, sin permanencia y el dominio a tu nombre. Si esto no es lo que tu negocio necesita, te lo decimos, que para eso está el diagnóstico.
Si llevas tiempo diciéndote que «ya lo harás», este es el momento.
Nos encargamos de lo que tú no tienes tiempo, ganas o manos para hacer. Sin excusas, sin humo. Y si no somos los indicados, te decimos quién sí lo es.